#22 #22 darwin_tremor dijo: Esta página esta evolucionando... 20 comentarios y todavía nadie a dicho "la culpa es de la madres que la visten como putas"como frutas
#13 #13 a7x10 dijo: Pero tú lo has visto, o a ti te lo han contado? Porque lo mismo no es tan dramático como lo estás pintando.Gracias a cosas tan aberrantes como los concursos de belleza infantiles, en el Reino Unido por ejemplo, ya se han registrado casos de anorexia y bulimia en niñas de 5 y 6 años. Si éso no te parece grave, háztelo mirar, por favor.
#19 #19 oscuradamanegra dijo: #18 ¿la única diferencia? quien ha dicho que la explotación infantil no la realizen los padresMe refería a la que realizan las empresas.
Te ha llegado al corazón alguna película americana que ponen a la hora de la siesta o que?
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Déjalas, que están cumpliendo el sueño fallido de mamá
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Siguen el mismo criterio que las que ponen lazitos y jerseys a sus perritos.
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Ciertamente es absurdo.
Pero en América los concursos de belleza (así como ser buen deportista) pueden concederte becas para pgar la universidad. Lo cual es aún más absurdo.
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#3 #3 lendros dijo: ¿Y el dinero?¿Es que ya nadie piensa en el dinero?Tranqui, que sí que pensamos en él
Da pena...y hay algunas que empiezan con 2 años....No me parece mal que lo hagan siendo mas mayores, pero meterlas tan pronto solo sirve para quitarles la infancia....
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Lo peor es que muchas veces ni les preguntan a sus hijas si es eso lo que quieren.
Hace un tiempo vi una madre que llevaba a su hija de menos de 8 años al salón de belleza para hacerle la cera en las cejas, y la niña llorando y sufriendo... Asco de gente que vive a través de sus hijos una infancia que querían para si mismos sin tenerlos en cuenta.
Pero en América los concursos de belleza (así como ser buen deportista) pueden concederte becas para pgar la universidad. Lo cual es aún más absurdo.
Hace un tiempo vi una madre que llevaba a su hija de menos de 8 años al salón de belleza para hacerle la cera en las cejas, y la niña llorando y sufriendo... Asco de gente que vive a través de sus hijos una infancia que querían para si mismos sin tenerlos en cuenta.