#2 #2 alma_podrida dijo: #1 Gilipolleces. Ni todos los hijioputas del mundo son psicópatas ni todos los psicópatas son hijoputas.Lee la descripción otra vez. Habla de incapacidad para sentir remordimientos, no solo de malas personas.
#2 #2 alma_podrida dijo: #1 Gilipolleces. Ni todos los hijioputas del mundo son psicópatas ni todos los psicópatas son hijoputas.@dalomismo Genial, ahora creo que padezco psicopatía.
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#1 #1 dalomismo dijo: Se llama psicopatía. Y no, no lo llames enfermedad que los legitimizas.@dalomismo
#4 #4 alma_podrida dijo: #3 Muchos hijoputas lo son porque no se ponen en el lugar del otro, y siguen sin ser psicópatas.@alma_podrida
Esta el caso de que cuando haces algo malo a sabiendas, estas preparado para disimular y aguantar esos remordimientos, por eso cuando haces algo mal sin querer, suele sentarte mal siempre por muy pasota que suelas ser
En todo fenómeno ocurre más o menos una cosilla así "Acción ---> Reacción".
Bien, pues una sociedad cada vez más estúpida esta dando lugar a no entender que las acciones tienen consecuencias, o ser incapaces de ver venir hasta las consecuencias más lógicas, ofendiéndose incluso cuando estas le vienen de vuelta. ¡Bienvenido a la sociedad!
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No es fácil, no lo haces aposta, simplemente no te nace sentirte mal, pero la gente te tacha de monstruo igualmente y eso si duele, no es mi culpa no poder sentir cierta empatía en algunos casos. Te lo digo por experiencia propia. Matadme a negativos si queréis.
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Psicopatía, es, literalmente, la incapacidad de sentir el sufrimiento ajeno.
#4 #4 alma_podrida dijo: #3 Muchos hijoputas lo son porque no se ponen en el lugar del otro, y siguen sin ser psicópatas.@alma_podrida
Esta el caso de que cuando haces algo malo a sabiendas, estas preparado para disimular y aguantar esos remordimientos, por eso cuando haces algo mal sin querer, suele sentarte mal siempre por muy pasota que suelas ser
Bien, pues una sociedad cada vez más estúpida esta dando lugar a no entender que las acciones tienen consecuencias, o ser incapaces de ver venir hasta las consecuencias más lógicas, ofendiéndose incluso cuando estas le vienen de vuelta. ¡Bienvenido a la sociedad!
Y no, nadie reconocer ser un psicópata...