Con lo resentido, egoísta y envidioso que se ha vuelto hoy en día la población genérica, para aquellos que reciben esos arranques de gratitud repentina es toda una proeza. Porque la gente ha olvidado que nos educaron para ser buenos con los demás y compartir. Hay demasiada envidia y demasiado resentimiento en este mundo.
...Me siento ignorante
Te proyecto un eructo, cázalo con los dientes.